Del autor:
Pol Guasch (Tarragona, 1997) es autor de Napalm en el corazón (Premio Llibres Anagrama de Novela 2021), que fue elegido uno de los mejores libros de 2024 por The New Yorker: «Electrizante… Una voz singular, dulce y eruptiva a la vez, fresca y ya madura: una deflagración feliz» (Ariane Singer, Le Monde), y de En las manos, el paraíso quema: «Una historia hermosa en un decorado funesto, entre Sarah Kane y Vivian Gornick. Un libro maravilloso que lleva la esperanza de la amistad al fin del mundo» (Alana S. Portero).
Ha escrito los libros de poemas Tanta gana (Premio Francesc Garriga 2018) y La part del foc (Premio López-Picó 2021, traducido al castellano).
Su obra se ha traducido a
trece lenguas.
Diez años después de la muerte de su padre, el narrador de este libro decide escribirla. Con la sombra del suicidio privándole del duelo, se pregunta: ¿es posible encontrar las palabras de una despedida que no se produjo? Así, este relato personal e íntimo se convierte en una búsqueda para entender cómo se forjan los vínculos familiares, a qué condena el silencio, dónde se esconde la verdad de una historia.
Pero la escritura falla, y el autor recurre a las biografías de escritores que se suicidaron y a sus últimas notas para reconstruir un adiós posible, tentativo. Solo con una narración polifónica y coral podrá volver a los rincones olvidados de la propia vida, allí donde la memoria se vuelve vacío.
Reliquia se transforma, entonces, en una crónica familiar que contiene una
reflexión sobre la llegada a la escritura y el sentido de la creación; un texto
sobre la muerte y la ausencia que conduce a los momentos más deslumbrantes de
la amistad y el amor. Con un estilo contenido, sin rodeos, Pol Guasch ha armado
un libro delicado y vital: una elegía fulgurante.
El suicidio es un tema que sigue siendo tabú pero que se ha convertido en un gran problema de salud pública que se debe abordar cuanto antes.
Los datos son estremecedores. Según la OMS, cada año en el mundo se suicidan 720.000 personas. Los últimos datos que ofrece el Observatorio del suicidio español, de 2024, contabiliza 3.953 suicidios al año, 10.8 suicidios diarios.
Las causas son múltiples y no llegan a ser conocidas por los familiares de la víctima.
Poder comprender el porqué de dicho acto, se suele convertir en una necesidad imperiosa por parte de los que quedan en este lado, para así poder procesar mejor el duelo que conlleva esta situación y no se convierta en disfuncional.
La valentía y firmeza de Pol Guasch hace que pueda compartir su duelo con nosotros. Ha necesitado 10 años para poder hacerlo, pero lo ha logrado.
Y es este proceso que seguro que ha resultado sanador para él, en el que ha podido plasmar en estas páginas sus vivencias más íntimas y personales, un proceso que estoy seguro que servirán de ayuda para otras personas que desgraciadamente se encuentren en este trance.
Además de su vertiente más personal, el autor nos hace un repaso sobre personas que se quitaron la vida y que seguramente en lector desconozca, como son las escritoras Anne Sexton, Sylvia Plth, Marina Tsvetayeva, o la poetisa Alejandra Pizarnik.
Son muchas las frases que me llevo "enmarcadas" de la novela de Pol Guasch, pero hoy, me quedo con esta: "A veces no hay frases finales para cerrar nada, a veces no hay palabras acertadas para huir."
Gracias Pol, por compartir, por luchar y por seguir adelante.

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