1. Muerte en Toledo, de José Soto. Editorial Espasa.
Toledo, siglo XIII. El hallazgo fortuito de un libro que se creía desaparecido da pie a confabulaciones de alcances insospechados. Un ejemplar del Secretum Secretorum —el libro que Aristóteles regaló a Alejandro Magno para que gobernara a los hombres— ha emergido de entre el polvo de una librería.
Este es el comienzo de la novela que conducirá al lector a la Edad Media, cuando el rey Alfonso X el Sabio también ansiaba el trono del Sacro Imperio Romano. El hallazgo no será solo una curiosidad académica, sino el objeto de la discordia. Y entre sus páginas, el destino del mundo conocido.
Desde la cosmopolita Toledo hasta la Atenas del Partenón, la aventura de la
búsqueda del tesoro oculto por Aristóteles recrea la época con rigor histórico
y la imaginación de un narrador desbordante. No se trata únicamente de una
persecución de reliquias antiguas; es una carrera a vida o muerte donde un paso
en falso o una traición de alcoba pueden alterar el destino del mundo.
2. El último de la estirpe, de Fleur Jaeggy. Tusquets Editores.
Una emotividad latente pugna por resquebrajar la atmósfera gélida y
silenciosa, onírica y brutalmente realista que envuelve estos veinte relatos.
Si algunos cuentos son bellísimos homenajes a Oliver Sacks, Iosif Brodsky e
Ingeborg Bachmann, otros establecen un diálogo susurrado con animales —un gato
ante su presa, un pez en el acuario de un restaurante— o con objetos:
esculturas, retratos que cobran una vida apócrifa, una raíz de mandrágora
maldita... Finalmente, otras historias dibujan el devenir de personajes
perversos o trágicos, amenazadores o desvalidos: el último vástago de una
estirpe en decadencia; una joven obsesionada por una amiga trastornada; o una
muchacha ciega que se convierte en guía de una visita a Auschwitz.
3. Hijos de Eva, de John Connolly. Tusquets Editores.
Wyatt Riggins, el novio de Zetta Nadeau —una artista emergente de Maine—,
ha desaparecido. Entre las cosas que ha dejado atrás hay un teléfono móvil con
un escueto mensaje de texto: CORRE. Zetta decide entonces contratar al
detective Charlie Parker para que averigüe por qué ha huido Riggins, o de quién
huye, o en qué oscuros negocios andaba metido. Parker descubre que Riggins, un
exsoldado, ha estado implicado en el secuestro de cuatro niños en México. Y así
empieza el detective a seguir pistas que lo encaminarán hacia un cártel
mexicano y hacia el mundo del tráfico de antigüedades. Sin embargo, sean
quienes sean esos niños, el jefe del cártel los quiere de vuelta a toda costa,
y ha enviado a gente sin escrúpulos para recuperarlos.
4. Cortocircuito, de Wolf Haas. Editorial Seix-Barral.
Franz Escher tiene una vida sin sobresaltos. Un día se le estropea un
enchufe y llama a un electricista, un tal Marko, pero en plena faena éste muere
fulminado por un cortocircuito. Obsesionado por esta tragedia Escher investiga
en la vida de Marko e inicia un trepidante viaje para salvar a la hija del
electricista de las garras de la mafia. Pero esta es solo una cara de la
historia, porque también es el argumento de la novela que un ex-mafioso llamado
Marko lee mientras se hace pasar por electricista…
Con esta original premisa, Wolf
Haas construye un prodigioso juego de espejos donde dos historias se reflejan y
avanzan a distinta velocidad hasta confluir en un cortocircuito final.
Thriller, comedia negra y rompecabezas literario a la vez, Cortocircuito es una
novela tan ingeniosa como adictiva, una cinta de Moebius narrativa que explora
la identidad, la culpa y el azar con humor y una tensión implacable.
Autor de culto en lengua alemana,
Wolf Haas se ha convertido en la gran sorpresa literaria del momento. Aclamado
por la crítica y fenómeno de ventas en Alemania, Haas confirma aquí su
virtuosismo con una obra electrizante con ecos de Umberto Eco e Italo Calvino
que consagra su nombre entre los narradores europeos más originales de nuestro
tiempo.
5. Pruebas sin corregir, de Stefano Bartezzaghi. Editorial Seix-Barral.
El narrador de esta historia es un corrector de pruebas que trabaja en una
pequeña editorial y que ha dejado erratas por todo el texto. Erratas que no son
casuales, sino que nos proporcionan la clave para resolver un crimen: la muerte
de Niccolò Errante, célebre escritor con quien el narrador colaboró durante
muchos años. Aunque la policía enseguida archiva el caso al considerarlo un
suicidio, nuestro protagonista está convencido de que fue obra de alguien de su
entorno cercano y está dispuesto a darnos todas las herramientas para desvelar
el misterio.
Repleto de referencias literarias,
esta novela-juego que el lector tiene entre las manos es un desafío para las
mentes más astutas, además de un brillante homenaje a la literatura y al oficio
editorial.
6. Tengo miedo torero, de Pedro Lemebel. Editorial Seix-Barral.
Santiago de Chile, 1986: la Loca del Frente se ve envuelta en los planes
políticos de Carlos, un joven del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que
trabaja en el atentado a Pinochet. El escenario es exactamente el del año que
pudo ser decisivo, pero no lo fue: las protestas, los neumáticos humeando en
las calles de la capital, los apagones, los boleros, rancheras y baladas de la
época; el dictador lidiando con sus fantasmas y con su mujer, Lucía,
encaprichada con los últimos modelos de Nina Ricci.
«Tengo miedo torero» es el verso de
una antigua canción interpretada por Sara Montiel y la única novela escrita por
Pedro Lemebel. Consagrada como una de sus obras imprescindibles, narra la
imposible historia de amor entre una entrañable loca vieja y un joven
guerrillero.
«Cualquiera que conozca la historia
reciente de Chile sabe cómo terminó la operación del Frente Patriótico Manuel
Rodríguez contra el dictador, eso ya no importa. Tengo miedo torero es la
balada cueca de la más grande y hermosa derrota del mundo, una que se eleva
sobre las victorias de los uniformes, los fusiles y la muerte, una que nos hace
comprender todo el bien y todo el mal, que le da luz a la vida de una
generación de valientes que no se volvió a apagar jamás», escribe Alana S.
Portero en el prólogo de la presente edición.
7. Loco afán, de Pedro Lemebel. Editorial Seix-Barral.
Publicado originalmente en 1996, tras tatuar para siempre la literatura
hispanoamericana con palabras de sonido suave y furibundo como «sidario» o
«loquerío», Loco afán dibuja, en palabras del propio Pedro Lemebel, «un friso
arcaico donde la intromisión de un patrón gay todavía no había puesto su marca.
Donde el territorio nativo aún no recibía el contagio de la plaga, como
recolonización a través de los fluidos corporales. La foto de aquel entonces
muestra un carrusel risueño, una danza de risas gorrionas tan jóvenes, tan
púberes en su dislocada forma de rearmar el mundo».
Loco afán. Crónicas de sidario
cuenta el trance de locas, travestis y colizas desde la ominosa fiesta de los
años setenta en Chile al crepúsculo del amor y dolor sexual de los noventa.
«Nos imagino enamoradas hasta los
tacones de un príncipe con VIH en La Habana. Asomadas a un balcón en Valparaíso
imaginando alegrías en lugar de dictaduras. Cantando Baby con Gal Costa en
Ipanema. Llorando a las amigas asesinadas por el sida a las que sus padres
vistieron de hombre para su último vals. Nos imagino recorriendo las calles de
Nueva York con una corona de jeringuillas, más reinas que todas las reinas de
Stonewall», según palabras de María Fernanda Ampuero en el prólogo de la
presente edición.
8. Adiós mariquita linda, de Pedro Lemebel. Editorial Seix-Barral.
La noche en el centro de Santiago, amigos que pasan por su casa en
Bellavista, un asalto, varios amantes, los recorridos por el gaytown de la
ciudad, viajes por el árido norte de Chile, Cuba, Buenos Aires: todo puede ser
pretexto o necesidad para que Lemebel estampe con su escritura certera, límpida
y sin rodeos, lo que ve, lo que oye, lo que vive.
«Este libro viene de un recorrido
periodístico divulgado en quioscos de diarios, cunetas y envolturas de pescado
en la feria barrial donde todavía asquea el plástico», escribe el autor en estas
páginas. Publicada originalmente en 2004, esta selección de crónicas, cartas,
dibujos, esbozos de novela y fotografías, nos sumerge en los escenarios urbanos
y viajeros que alimentan el indomable universo literario de Pedro Lemebel.
«Hay tanto arrojo en estos textos
que me cuesta poner junto a su nombre el de la cobardía. Diría que las
relaciones de Lemebel con sus retratadas en Adiós mariquita linda están
atravesadas por la tensión entre el autor y los y las vecinas de esa población
que nunca soñó que el maricón del tercer piso le daría una estrella de gloria;
una lengua sin complacencia, crítica, comprensiva, cínica, triste», escribe
Cynthia Rimsky en el prólogo de la presente edición.
9. Esto también es una casa, de Cezanne Cardona. Editorial Seix-Barral.
Javi vive en una casa de madera encima de la ferretería familiar. Pero
dependiendo del clima, de su abuelo, de los tiroteos, o de la furia de su
padre, la casa puede estar arriba o abajo. Arriba su madre se llama Pilar,
abajo es una Chica Bombón; arriba su padre es una careta de soldar, abajo un
fantasma; arriba Javi le cambia los pañales a su abuelo, abajo espanta
pretendientes a su madre; arriba hace nieve frotando bloques de foam, abajo
construye una playa con la arena que venden en sacos; arriba es un niño cruel,
abajo un adolescente tierno; arriba es gringo, abajo puertorriqueño.
Esto también es una casa es un tour
de force entre un hijo y una madre, entre una casa y una ferretería, entre lo
que tiene arreglo y lo que nunca lo tendrá, entre el dolor y la ternura, y
entre la belleza y la violencia que implica vivir en el Caribe. Con una prosa
limpia y exacta, profunda y sutil, esta novela pone en relieve aquel
mandamiento de Nabokov: «Acaricien los detalles, los divinos detalles».
10. Déficit, de Emma Holten. Editorial Seix-Barral.
En 2020 Emma Holten leyó un artículo que afirmaba que las mujeres
representaban un déficit neto para la sociedad porque recibían más de lo que
daban, drenando las arcas públicas al dar a luz o al trabajar a tiempo parcial,
y que la economía global sería más próspera si la vida de las mujeres se
asemejara a la de los hombres porque ellas dedican demasiado tiempo al cuidado
de los demás. ¿Cómo llegamos a este punto? ¿Cómo se convirtió la contribución
crucial de las mujeres al bienestar colectivo en una pérdida irrecuperable?
Su respuesta fulminante es este
libro. Dirigiéndose al establishment económico, Holten analiza cómo los
pensadores económicos, desde la Ilustración en adelante, crearon un marco de
valores que ignoraba el llamado «trabajo femenino» y los cuidados. Y en el
presente, al revelar los principales agujeros de los modelos económicos que
impulsan las políticas gubernamentales
actuales, brindándonos superficialmente una riqueza monetaria sin precedentes,
la autora demuestra cómo están causando profundos daños sociales que nos
perjudican a todos: si no valoramos adecuadamente lo que importa, ¿cómo vamos a
construir un futuro mejor?
























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