1. La invención de Tristán, de Adrien Bosc. Tusquets Editores.
En 2005, a los treinta y tres años y tras una carrera literaria meteórica,
el escritor Tristan Egolf se suicida de un disparo en la cabeza en una ciudad
de Pensilvania. Pero ¿quién era Tristan Egolf? ¿Qué lo llevó a tomar esa
decisión? Su historia nos la cuenta un tal Zachary Crane, un joven neoyorquino
que vaga por París y que no sabe nada de Egolf hasta el día en que encuentra un
libro suyo. Picado por la curiosidad, se lanza a investigar la vida de ese
escritor estadounidense que, sin un céntimo, con un manuscrito bajo el brazo (y
que no deja de reescribir), recaló en París. Allí Egolf conocerá a una joven de
la que se enamora; ella es hija de un escritor francés, Patrick Modiano, cuyos
libros e importancia desconoce. Cuando Modiano envía el manuscrito a la
editorial Gallimard, la evidencia literaria disipa cualquier duda y se publica
la obra. Así, desde París hasta Lancaster (Pensilvania), desde los pasillos
laberínticos de una editorial hasta el despacho de un agente literario, desde
el dolor de la familia tras la muerte de Egolf hasta la dureza de la industria
editorial, Zachary, el narrador, se erige en detective literario y reconstruye
un destino. Un destino donde todo es verdad pero donde todo, a la vez, parece
una novela.
2. Maite, de Fernando Aramburu. Tusquets Editores.
San Sebastián, julio de 1997. Mientras su marido está de viaje por trabajo,
Maite recibe a su hermana Elene, que, tras pasar largos años en Estados Unidos,
vuelve a su ciudad porque la madre de ambas ha sufrido un ictus. En los días
que pasarán juntas, las hermanas y la madre conviven y conversan pero rehúyen
decirse toda la verdad. También evitan mirar de frente la tensión social que
las rodea: ETA ha secuestrado a un concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco, y
amenaza con ejecutarlo si no se cumplen sus demandas. Los hechos históricos
corren en paralelo a la intimidad de Maite, una mujer sensible, compasiva,
atenta, pero atrapada en convenciones que le impiden abrir los ojos y afrontar
la realidad. Fernando Aramburu lo ha vuelto a hacer: nos entrega una novela
emocionante e inolvidable, otro hito en su narrativa, que lo afianza como uno
de los grandes narradores europeos del momento; una historia que vuelve la
mirada a la memoria reciente del País Vasco y cuyos personajes, retratados con
hondura psicológica y profunda humanidad, nos conmueven, en especial su inmensa
y memorable protagonista.
3. El viejo escritorio, de Aki Shimazaki. Tusquets Editores.
Nobuki, el hijo mediano de la familia Niré, lleva una vida feliz con su
mujer y sus dos hijas pequeñas. La noticia de que van a tener un tercer hijo
alegra aún más esta dulce existencia, en la que Nobuki alterna la vida familiar
con su trabajo y su afición por la guitarra clásica. Lo único que ensombrece
sus días es el alzhéimer de su madre, Fujiko: el avance de la enfermedad es tal
que ya no reconoce ni a su propio hijo. De pronto, un día, en el cajón de su
antiguo escritorio, que guarda con cariño desde su infancia, Nobuki descubre un
diario íntimo. Es de su madre. Al empezar a leerlo, comprende que ella sintió
la necesidad de registrar todo lo que temía olvidar cuando vio flaquear su
memoria: su día a día, sus mejores recuerdos, pero también la ira o los miedos
soterrados. Nobuki descubrirá así a una mujer, su propia madre, que, ahora que
ya no puede contarle de viva voz su vida, lo hará a través de la palabra
escrita.
El viejo escritorio es el cuarto título de la pentalogía de Aki Shimazaki en torno a la familia Niré, que en Suzuran se centró en la hermana menor, la ceramista, en Luna llena narró la historia de la entrañable pareja que forman los padres, y en Una joven en Tokio acercó a los lectores a la hija mayor de la familia, Kyoko.
4. Abril o nunca, de Juan Gómez. Seix-Barral.
Teresa cumple años dos veces cada año: una con mamá y otra con papá; una en
Madrid y otra en Benidorm. Cosas de tener padres divorciados. En Madrid siempre
es lo pasa mejor, con sus amigas del colegio, pero este año en Benidorm le
espera una sorpresa: su padre, Daniel, la llevará a bucear. Y ese día en la
Cala de los Amarillos, con Teresa sonriendo en el agua, pasará algo que lo
cambiará todo.
En Abril o nunca acompañamos a
Daniel tras ese día clave, y recorremos con él una crisis de los cuarenta
marcada por la culpa, la posibilidad de un nuevo amor, la amistad en la
madurez, la noche hortera de Benidorm, los foros de internet y sus teorías
conspiranoicas y, una y otra vez, ese día en la Cala de los Amarillos que
vuelve como una obsesión: la de viajar en el tiempo para cambiar el pasado.
5. El amo del corral, Tristán Egolf. Seix-Barral.
Es esta una novela excesiva, escrita con una voz torrencial y furiosa que
se atreve a abordarlo todo: sátira, tragedia, lirismo, política, alienación.
Kaltenbrunner es un personaje inolvidable: un Quijote rural, desquiciado y
visionario, que canaliza su furia en una rebelión absurda pero gloriosa contra
el sistema que lo expulsó, promoviendo una huelga de basureros en esa América
profunda de siniestras granjas avícolas e inmigrantes ilegales; uno de esos
personajes que se quedan contigo, un paria convertido en mito, un antihéroe
cuya rabia no es solo personal, sino profundamente política. Esta obra capta el
corazón podrido de una América invisible, vista a través de los ojos del
marginado, del loco lúcido, del que ya no tiene nada que perder.
6. La noche devastada, de Jean-Baptiste Del Amo. Seix-Barral.
En el extrarradio de Saint-Auch, a las afueras de Toulouse, un grupo de
adolescentes despierta poco a poco a la vida adulta: son los años noventa y
pasan el tiempo deambulando en moto, escuchando a Nirvana y viendo cine de
terror. Alex, Mehdi, Max, Thomas y Lena se enfrentan al deseo, a la injusticia
social y al extraño poder de atracción que ejerce sobre ellos la inquietante
casa abandonada del pueblo, sin saber que al traspasar su puerta los acabará
envolviendo en una pesadilla interminable.
Con todas las señas de identidad de
uno de los autores más celebrados de Francia, La noche devastada es una audaz
novela con ecos de Stephen King, Lovecraft o David Cronenberg que esconde un
homenaje impecable al género del terror y resulta una lectura tan compulsiva
como estremecedora, revestida de una asombrosa inventiva visual, que explora
los sueños y desilusiones de una época y evoca sus demonios.
7. Diario de un joven médico, de Ezzideen Shehab. Seix-Barral.
Cinco días antes del 7 de octubre de 2023, Ezzideen Shehab regresa a su
hogar en Gaza tras completar sus estudios de Medicina en Irán. Poco después, da
inicio una experiencia extrema para él y su pueblo, y desde entonces trabaja
incansablemente en hospitales destruidos atendiendo a víctimas en condiciones
inimaginables y retratando, con una claridad estremecedora, la devastación y la
resiliencia de los gazatíes mientras compone día a día su extraordinaria
historia de supervivencia y servicio.
Diario de un joven médico es un
documento de una lucidez moral excepcional, concebido desde el epicentro de la
catástrofe humanitaria en Gaza, que constituye un importante testimonio frente
a uno de los episodios más oscuros de nuestro tiempo. Un texto conmovedor con
la fuerza de quien escribe desde la dignidad, que captura escenas imborrables
de brutalidad pero también de la humanidad perdurable de los médicos y
pacientes de la Franja.














