1. La reina Esther, de John Irving. Tusquets Editores.
En 1908, en el estado de Maine, una noche muy fría y en medio de una
intensa nevada, dejan a una niña de casi cuatro años en el porche del orfanato
St. Cloud’s, que dirige el doctor Larch. La niña no llora; más bien, parece
enfadada. La enfermera del orfanato que sale a buscarla ve cómo a lo lejos, en
la oscuridad, se alejan dos mujeres. Casi diez años después, en St. Cloud’s
siguen sin encontrar una familia de acogida para esa niña, llamada Esther.
Precisamente por entonces, los Winslow, un matrimonio que vive en New
Hampshire, deciden adoptar un hijo más, pero recorrerán varios orfanatos antes
de decantarse por St. Cloud’s. Allí les cuentan la historia de Esther, quien
será acogida por los Winslow y se convertirá en una especie de ángel de la
guarda para su nueva familia. Su vida será una historia de supervivencia y una
profunda exploración de la identidad y la pertenencia, y será testigo del
impacto perdurable de la Historia en nuestras vidas.
2. La mejor edad, de Luis García Montero. Tusquets Editores.
En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la
visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó
muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber
cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le
impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos
hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del
barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que
logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por
su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija… ¿Qué sentido
tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el
remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una
peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas
y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
3. Crímenes decentes, de Javier Melero. Tusquets Ediciones.
Un poderoso empresario, Miquel Royán, busca al mejor abogado para defender
a su hijo Aleix, un joven problemático acusado de asesinato y en prisión
preventiva. Ese hombre será Rovira, un ambicioso penalista que trabaja, junto a
su socio, en un bufete situado en la mejor zona de Barcelona. Rovira visitará a
Aleix en la cárcel, y querrá ver las cartas con las que juega la compañera del
joven, también entre rejas bajo la misma acusación. Sin embargo, conforme
estudia los pormenores del caso y prepara la defensa, empieza no solo a
toparse, y aun a tropezarse, con la fiscalía y con la dura jueza encargada del
caso, sino también a conocer mejor a la acaudalada familia Royán y a todo su
entorno. Y lo que ve ni le gusta ni le da buena espina. Pero el tiempo corre
ese caluroso mes de agosto. A Rovira no le faltan astucia ni sangre fría. Pero,
antes que nada, deberá enfrentarse a sus propios dilemas morales.
4. El fraude es el futuro, de Petros Márkaris. Tusquets Editores.
Kostas Jaritos, ahora jefe de las Fuerzas de Seguridad del Ática, está
preocupado por Zisis, quien tras su ataque al corazón está ingresado en el
hospital, y Adrianí sustituye a Zisis al frente del refugio para los sintecho.
De pronto, la policía de Elefsina alerta de que un vigilante del yacimiento
arqueológico de la zona, donde tenían lugar los antiguos misterios religiosos
de Eleusis, ha aparecido muerto de varias cuchilladas. Cuando empiezan a
investigar el crimen, descubren que varias piezas del yacimiento se han
sustituido por reproducciones falsas, tan perfectas que es casi imposible
distinguirlas de las originales. Alguien quiere demostrar que las réplicas,
realizadas con la ayuda de alta tecnología y la Inteligencia Artificial, pueden
ser una solución para muchos monumentos arqueológicos griegos, o incluso para
suplir los nunca devueltos frisos del Partenón, expuestos en el British Museum.
Pero nada es tan sencillo como parece. Y entre suculentos platos griegos y
celebraciones en el refugio, se va desarrollando la idea de que la IA traslada
el antiguo concepto de fraude económico a otros ámbitos, como el arte y la
literatura.
5. Un dique contra el Pacífico, de Marguerite Duras. Tusquets Editores.
Inspirándose en su propia biografía, Marguerite Duras relata en esta novela
la peculiar vida en Indochina de la familia formada por una adolescente llamada
Suzanne, su hermano Joseph y la madre de ambos. Antaño una mujer llena de
energía, la madre ha intentado sacar rendimiento de una concesión dedicada al
cultivo, pero todos los años el mar Pacífico invade la llanura y malogra la
cosecha. Ahora, esa mujer sólo tiene un deseo: casar a Suzanne con Jo, el poco
atractivo hijo de un acaudalado especulador de terrenos. Porque Jo es muy rico,
tanto como para permitir a la madre de Suzanne reconstruir unos diques y saldar
sus numerosas deudas. Así, sobre el telón de fondo colonial que también inspiró
su célebre novela El amante, en Un dique contra el Pacífico se suceden las
intrigas de Jo para seducir a la muchacha, las iras y los amores de Joseph, los
cambios de temperamento de la madre, y la lucha de todos por un futuro mejor.
6. Jaime Gil de Biedma. Retrato de un poeta, de Miguel Dalmau. Tusquets Editores.
Poeta exquisito, amante secreto y miembro de la élite económica barcelonesa
como ejecutivo de la Compañía de Tabacos de Filipinas, Jaime Gil de Biedma
(Barcelona, 1929-1990) es autor de una breve e intensa producción poética
iniciada en 1953 con Según sentencia del tiempo, y continuada con Moralidades,
Compañeros de viaje y Poemas póstumos, títulos reunidos finalmente en Las
personas del verbo. Su obra, que cuenta con algunos de los poemas en lengua
española más memorables de la segunda mitad del siglo XX, aúna la ironía, la
meditación sobre los placeres prohibidos y una honda reflexión sobre el paso
del tiempo y la desaparición de la juventud.
Influido por la lírica
anglosajona, en especial por W.H. Auden y T.S. Eliot, Gil de Biedma destacó
asimismo en la crítica literaria y es autor de una obra diarística fundamental.
Compartió bohemia y cosmopolitismo con sus compañeros y amigos de la Generación
del 50, en la que sobresalen figuras como Carlos Barral, José Agustín
Goytisolo, Juan Marsé o Gabriel Ferrater. Recuperamos ahora en versión
ampliamente revisada, actualizada y con numerosos nuevos materiales esta
ejemplar biografía de Jaime Gil de Biedma, que en su momento fue llevada al
cine con el título de El cónsul de Sodoma.
7. La intriga del funeral inconveniente, de Eduardo Mendoza. Editorial Seix-Barral.
La breve crónica de un funeral insignificante en un diario local ocasiona
el despido del periodista novato que la escribe. Sin saberlo, Ramoncito
Valenzuela ha provocado una reacción en cadena que desemboca en la
investigación de una trama financiera de alto nivel y en una conspiración de
consecuencias desproporcionadas.
Después de once años de altibajos y
otras vicisitudes, el detective sin nombre de El misterio de la cripta
embrujada, El laberinto de las aceitunas, La aventura del tocador de señoras,
El enredo de la bolsa y la vida y El secreto de la modelo extraviada se ve
envuelto una vez más en un caso que comienza como un incidente menor y acaba
revelando una intrincada red de suplantaciones, engaños y chapuzas criminales.
Eduardo Mendoza vuelve a desplegar
en La intriga del funeral inconveniente su inconfundible mezcla de sátira,
absurdo y lucidez moral para ofrecer una disparatada trama detectivesca donde
el misterio reside en entender por qué nadie desea que la verdad salga a la luz
y en la que la ciudad de Barcelona es de nuevo el escenario privilegiado de una
comedia humana tan hilarante como implacable.
8. Me crie como un fascista, de Antonio Maestre. Editorial Seix-Barral.
Después de años investigando a la extrema derecha, de leer a intelectuales
e historiadores pero también de enfrentarse a amenazas en las calles y en los juzgados,
Antonio Maestre seguía sin encontrar respuesta a la pregunta más incómoda: ¿Por
qué se produce la radicalización ultra de personas que nunca han sido
extremistas? ¿Qué lleva a personas con las que compartes trabajo, o incluso
familia, que jamás harían daño a nadie, a replicar comportamientos fascistas?
¿Qué les pasa por la cabeza para que de pronto vean como enemigos a erradicar a
las personas más vulnerables y asumir las ideas más tóxicas de nuestra
historia?
Para Maestre, la respuesta pasa
necesariamente por una aproximación íntima y emocional, casi psicológica.
Porque el auge de la extrema derecha no tiene tanto que ver con las razones
externas (la crisis económica, el descontento social, el desmantelamiento del
Estado de bienestar), como con el interior, con cómo los hombres han sido
educados en valores machistas y misóginos, como la dominación, la humillación y
la violencia, de lo que es difícil escapar incluso para él mismo. Según sus
palabras, «todos podemos tener pulsiones fascistas y en ocasiones actuamos
haciendo posible que esa ideología vaya ganado posiciones en nuestro día a día.
Repasando mi niñez y mi adolescencia he comprendido que me crie como un
fascista y que lo extraño es no desarrollarte como adulto de la misma manera».
Me crie como un fascista es un
ensayo honesto e implacable que mezcla biografía, análisis y lecturas para
ofrecernos una original aproximación al auge del nuevo fascismo. Un viaje
personal que comienza en lo doméstico, en nuestros barrios y nuestros hogares,
para desde ahí invitar al lector a entender un fenómeno preocupante que está
ganando terreno en todo el mundo. Y es también un libro que nos propone
herramientas para combatirlo y punto de partida para ello: necesitamos cambiar
el resentimiento imperante por la empatía hacia el otro.
9. El trofeo, de Gaea Schoeters. Editorial Seix-Barral.
Hunter White, un acaudalado inversor neoyorquino obsesionado con la caza
mayor, está a punto de completar los legendarios Cinco Grandes cuando unos
furtivos matan al rinoceronte negro que debía ser suyo. La pérdida despierta su
furia. Su guía le propone entonces una alternativa tan exclusiva como
perturbadora: cazar un sexto Grande. No un animal, sino algo reservado a muy
pocos. Hunter se escandaliza al principio, pero la lógica que siempre ha
justificado la caza acaba imponiéndose: el dinero de las licencias financia la
conservación, matar a unos pocos garantiza la supervivencia del resto.
Convencido de no cruzar ningún límite moral ni ético, acepta la propuesta y se
adentra en un territorio sin reglas donde la caza se confunde con el crimen y
cualquiera puede convertirse en presa.
10. Lo bello y lo triste, de Yasunari Kawabata. Editorial Seix-Barral.
Impulsado por la nostalgia, Oki Toshio decide viajar a Kioto para oír las
campanas del templo en el Año Nuevo. Pero, además, quiere volver a ver a Otoko,
su antigua amante, ahora pintora. Todavía hermosa, Otoko vive con su protegida
Keiko, una joven sensual y apasionada de apenas veinte años, que desencadenará
un cruel drama de amor, venganza y destrucción.
Lo bello y lo triste es una apasionante reflexión sobre el paso del tiempo teñida de melancolía, tragedia y sensualidad, con una vibrante historia propulsada por un reencuentro vital y un inolvidable fresco de Kioto. Una de las últimas novelas de Yasunari Kawabata y entre las más recordadas, en ella el autor desentrañaba la naturaleza efímera de la belleza y la añoranza por lo perdido.
11. La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata. Editorial Seix-Barral.
El viejo Eguchi concurre por primera vez a la casa de las bellas
durmientes, un auténtico misterio. Su fachada no exhibe letreros, ningún cartel
identificador. Allí, amparados en el disimulo y el secreto, los ancianos van a
pasar la noche con muchachas jóvenes y vírgenes, dormidas bajo los efectos de
un narcótico potente.
Lo que Eguchi aprende pronto, en su primera visita a la posada, es que no
se deben hacer preguntas. Cada interrogante que Eguchi calla es una duda que
Kawabata deja resonando en la cabeza del lector.
12. Historias de fantasmas, de Siri Hustvedt. Editorial Seix-Barral.
A punto de fallecer, Paul Auster le dijo a su esposa que quería convertirse
en un fantasma, regresar para ver cómo estaba, qué escribía tras su partida o
cómo crecía su nieto Miles. Y eso es lo que ha llegado a ser para Siri
Hustvedt, una presencia siempre palpable y reconfortante: al oler su tabaco en
casa, al sumergirse en sus libros y al rememorar una historia de amor y una
comunión intelectual que duró cuarenta y tres años.
En su obra más personal, Hustvedt
reconstruye su unión legendaria con él a través de la textura desgarradora del
duelo y el consuelo de un amor eterno. A medio camino entre el diario y la
narración literaria, el texto parte de documentos inéditos de enorme valor,
desde las notas que intercambiaron durante décadas hasta los últimos escritos
de Paul Auster en forma de cartas a su nieto.
13. El detalle. de Jesús Carrasco. Editorial Seix-Barral.
Llevan veintitrés años de vida en pareja. Tienen dos hijos, dos hipotecas,
un coche grande y demasiado cansancio acumulado. Con la esperanza de animar la
relación, él decide tener un detalle romántico con ella regalándole un viaje
sorpresa a Novo Mesto, la pintoresca ciudad eslovena en la que se dieron su
primer beso. Pero cuando llega el día señalado las cosas no suceden como él
había imaginado.
El detalle ofrece una estampa
mordaz de una época dominada por la prisa y la falta de atención y la confronta
con una relación que, tras años de convivencia, debería apoyarse precisamente
en lo contrario: la maduración lenta y consciente de un amor construido a
partir del cuidado, la escucha y la implicación.
Jesús Carrasco sigue explorando los
conflictos de la vida doméstica internándose esta vez en el corazón de una
pareja en la que un gesto mínimo terminará convirtiéndose en una prueba
decisiva. Y lo hace con su habitual precisión en el uso del lenguaje a la que
suma un sentido del humor tan fino como incisivo, confirmando así su capacidad
para transformar lo cotidiano en un territorio de revelación moral y literaria.
14. Don de gentes, de Elvira Lindo. Editorial Seix-Barral.
Entre 2006 y 2011, Elvira Lindo escribió desde Madrid y Nueva York una
serie de columnas en El País que componen una suerte de diario involuntario, la
crónica de un tiempo en plena transformación. Su mirada se detiene con
naturalidad en la cultura popular y la alta cultura, en el personaje célebre y
el desconocido. Estas piezas despliegan su verdadero don: una mezcla de
curiosidad, ironía y empatía para ponerse en el lugar de los demás sin perder
la conciencia de sus contradicciones.
Elvira Lindo retrata una época
vibrante y capta también con su escritura el mundo que habría de venir: se
perciben ya la sobreexposición, la polarización, la nostalgia como refugio y el
triunfo del individualismo. En Don de gentes se confirma como una de las
mejores columnistas de nuestro país, por su lucidez, su cercanía, y su formidable
capacidad para narrar la vida.
«No hay humor sin melancolía y en
este libro se entremezclan continuamente esos dos tonos de la escritura. […] La
sonrisa atenúa la gravedad, y la hondura se alivia con ironía. No es
contradictorio, lo llevo en mí desde que era niña. Me manejo bien entre esas
emociones e intento escribir cabalgando en ellas, como si la vida fuera siempre
una tragicomedia», confiesa Elvira Lindo en el prólogo que acompaña la presente
edición revisada y ampliada.
15. El club de las modernas, de Eva Cosculluela. Editorial Seix-Barral.
En 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera, un grupo de mujeres decidió
sacudir los cimientos de una sociedad que las quería relegadas al hogar.
Desafiando la tradición, fundaron en Madrid el Lyceum Club Femenino: un
espacio propio donde casi quinientas socias trabajaron por la igualdad y el
acceso a la cultura hasta que la guerra civil truncó su empeño. Considerada
la primera asociación feminista de España, en sus salones se discutió el
sufragio femenino, se impulsaron iniciativas como la Casa de los Niños o el
Comité del Libro para el Ciego y se tendieron puentes entre mujeres de
distintas ideologías.
El club de las modernas reconstruye
con rigor y pulso narrativo este fascinante fresco de una década convulsa
—atravesada por una dictadura, una república y la guerra— y la red de
complicidad que crearon sus protagonistas, una constelación de voces
indispensables en la generación del 27 y en la España de la Edad de Plata,
entre las que estaban María de Maeztu, María Lejárraga, Clara Campoamor,
Victoria Kent, Elena Fortún y Zenobia Camprubí.
Cien años después, Eva Cosculluela
reivindica el legado de unas pioneras cuya influencia política, cultural y
profesional marcó un antes y un después. A partir de una investigación
exhaustiva que presenta documentación inédita, esta edición rescata una memoria
imprescindible y devuelve sus nombres al lugar que merecen en nuestra
historia.
































