1. Distancia de fuga, de Cristina Araujo. Tusquets Editores.
Todo comienza durante el verano que Theo, un reservado estudiante de
filosofía, pasa en la villa familiar de su amigo Robin en el norte de Italia.
Allí, deslumbrado por el entorno, conoce a Frances, la hermana de Robin, y este
encuentro bastará para trastocar sus vidas. Porque mientras Theo lucha por
concentrarse en la tesis que podría abrirle las puertas de un selecto grupo de
la universidad, Frances está a punto de convertirse en una estrella mundial, la
protagonista de una serie que arrasará en las pantallas. Y cuando el éxito
estalla, entre fiestas de ensueño, alfombras rojas y noches sin fin, el abismo
entre sus dos mundos amenaza con destruir la frágil historia de amor que acaba
de nacer. Distancia de fuga narra de forma exquisita los vaivenes de una
relación en la que la vulnerabilidad se cruza con los excesos y la ambición de
dos jóvenes que, pese a los años y las heridas, no logran olvidarse del todo.
Una novela que consagra a Cristina Araújo como una autora prodigiosa.
2. Los antropólogos, de Aysegül Savas. Tusquets Editores.
Asya y Manu residen en una ciudad extranjera. Son pareja desde hace un
tiempo. Cuando atisban la posibilidad de comprar un apartamento, empiezan a
imaginar cómo será su futuro. Los dos viven muy lejos de sus respectivas
familias, que siguen aferradas a sus tradiciones. Pero ellos, ¿qué tradiciones
y rituales quieren establecer en su nueva vida? Mientras sueña con las
posibilidades que se abren tras cada anuncio de piso que ven, tras cada casa
que visitan, Asya, cineasta documental, se dedica a recopilar imágenes del
parque del barrio y a observar día tras día, como una antropóloga, a los que
acuden allí. Y casi con esa misma mirada se observa a sí misma, a su pareja, a
sus escasos amigos.
Aclamada por grandes escritores, Savaş convierte con su prosa delicada la simple búsqueda de un apartamento en un análisis conmovedor, a menudo divertido, de una pareja de nuestros días y de la vida de unos expatriados en cualquiera de nuestras grandes ciudades.
3. La traición de mi lengua, de Camila Sosa. Tusquets Editores.
«La memoria es el afecto más traidor que existe», escribe Camila Sosa
Villada. En este libro, la autora se adentra en los pliegues del recuerdo, allí
donde la memoria —siempre cambiante y desordenada— nos deja expuestos ante
emociones que apenas logramos controlar. Pero ¿acaso podemos resistir el asedio
de ciertos recuerdos?, se pregunta. Y en esa búsqueda encuentra una forma de
sobrevivir: lo hace a partir de la idea de traición y de la relación del
lenguaje —el mismo que ha pervertido y que utiliza en sus obras— con el
erotismo y los propios orígenes. En este texto deslumbrante, Camila Sosa abraza
el aparente caos de lo evocado y lo transforma en una estructura íntima, hecha
de desvíos, coincidencias y hallazgos. Su prosa, afilada y poética, se mueve en
la frontera entre la ficción y la confesión, entre lo que se hereda y lo que se
traiciona. Un libro sobre la capacidad de escribir desde el límite, un acto de
riesgo y de libertad.
4. Los hermosos años del castigo, de Fleur Jaeggy. Tusquets Editores.
En el Bausler Institut, un internado femenino situado en el cantón de
Appenzell, se respira una densa atmósfera de cautiverio y sensualidad
inconfesada. En estos parajes por los que paseaba el escritor Robert Walser, y
donde se suicidó tras permanecer treinta años en un manicomio, se desarrollan
la infancia y la adolescencia de la narradora, quien las rememora desde la
madurez. Del Bausler Institut, regido por Frau Hofstetter y su marido, la
narradora recuerda sobre todo el momento en que se sintió atraída por una
recién llegada, la «nueva»: Frédérique, una chica enigmática, estricta y de una
belleza intimidante, cuyos ojos color índigo dejan entrever algo a la vez
sereno y terrible. Pero en el internado hay muchas más jóvenes, llegadas de
todas partes del mundo. Entre ellas afloran toda clase de sentimientos, deseos
y sensaciones, incluso la voluptuosidad de la obediencia y la disciplina. Y
nunca se olvidarán unas de otras, como en las prisiones uno no olvida a su
compañero de celda.
5. El temor del cielo, de Fleur Jaeggy. Tusquets Editores.
El ambiente es frío, pero no tanto por el clima o la estación del año como
por la gelidez que se ha instalado entre los personajes, o por ese silencio
creado a partir de lo que nunca se han dicho. Además, a veces sopla el Föhn, un
viento seco y enervante que, según dicen, trastorna un poco las mentes. En ese
escenario, el lector ve desarrollarse ante sus ojos siete historias. Todas
giran en torno a una pasión que podría ser amor: el de una madre por su hija
recién nacida, el de dos mujeres que viven juntas desde hace muchos años, el de
un matrimonio que posee una carnicería, el de una pareja de ancianos a punto de
celebrar sus bodas de oro, el amor entre dos gemelos que se dedican a tallar
fantasiosos ataúdes. Pero, en realidad, es más bien desamor, o cualquiera de
las múltiples formas que adopta una relación que oculta algún secreto, quizá
también rencores enquistados. Y, siempre, temor.
6. Republicanas, de Miguel Ángel Villena. Tusquets Editores.
La Segunda República española vivió tres legislaturas entre 1931 y 1939. En
ese periodo, solo nueve mujeres ocuparon un escaño en las Cortes. Nueve, entre
centenares de diputados varones. Cuatro de ellas hicieron historia
parlamentaria por diferentes motivos: Dolores Ibárruri, Clara Campoamor,
Margarita Nelken o Victoria Kent; pero otras, igualmente relevantes, han caído
en un injusto olvido. Es el caso de las escritoras María Lejárraga y Matilde de
la Torre, de la abogada Julia Álvarez Resano, de la maestra Veneranda García
Manzano o de la pedagoga Francisca Bohigas, la única que no tuvo que exiliarse
tras la Guerra Civil. Todas ellas fueron sin embargo la vanguardia de otras
muchas mujeres que en las primeras décadas del siglo xx, desde la cultura, el
mundo sindical o la abogacía, lucharon por una igualdad que parecía remota en
un país dominado por las oligarquías y el caciquismo, una Iglesia retrógrada y
un Ejército reaccionario. Más aún que la biografía coral de estas nueve
diputadas, Republicanas es también el relato de los esfuerzos en favor del
sufragio femenino, la igualdad de derechos y el compromiso político con las
clases desfavorecidas. Es asimismo la historia de un país que vio desvanecerse,
tras la Guerra Civil y la posterior dictadura, los enormes progresos sociales y
feministas tan difícilmente conquistados durante el breve periodo republicano.
7. Vivir es resistir, de Jorge Semprún. Tusquets Editores.
En marzo de 2002, Jorge Semprún impartió tres conferencias en la Bibliothèque Nationale de París, dedicadas respectivamente a tres grandes intelectuales europeos: el filósofo Edmund Husserl, el historiador Marc Bloch y el escritor George Orwell. En estas magistrales intervenciones, Semprún nos retrotrae a las turbulencias culturales, sociales y políticas que Europa vivió en los años treinta y, como hicieron en su momento los autores mencionados, defiende que solo apoyándonos en la razón crítica y en la fe en los valores democráticos nuestro continente podrá salir del laberinto en que parece haberse adentrado en el siglo XXI.
Este volumen incluye, además, el emotivo discurso que Jorge Semprún
pronunció en la Appelplatz de Buchenwald, con motivo del sesenta y cinco
aniversario de la liberación de aquel campo de concentración. Tras ese
discurso, y a lo largo de varios meses, Semprún mantuvo iluminadores diálogos
con su amigo el cineasta francés Franck Appréderis, en los que desgrana los
hitos de su azarosa existencia. Publicadas póstumamente, y con un prefacio de
Bernard Pivot, estas conversaciones son el último y lúcido retrato de uno de
los mayores intelectuales europeos del siglo xx.
8. Majareta, de Juan Manuel Gil. Editorial Seix-Barral.
Después de más de treinta años de servicio en la conserjería de un colegio, Leo Almada, el majareta, es prejubilado inesperadamente. Este hecho lo llevará a protagonizar un perturbador episodio en el que los principales afectados serán los alumnos del centro. Conmocionados por lo ocurrido, todos en el barrio compartirán cuanto saben de él y opinarán sobre las razones que llevaron a este hombre a cometer lo que para algunos fue una locura y, para otros, la peor de sus pesadillas.
Majareta es una deslumbrante novela compuesta por los testimonios de aquellas personas que conocieron a su protagonista. Todos parecen tener algo que decir sobre el conserje, sus inquietantes hábitos, sus secretos inconfesables y los motivos por los que siempre fue considerado uno de los hombres más raros del barrio; también uno de los más buenos, tiernos, discretos y generosos. De este modo, asistimos a la formación de una luminosa y disparatada constelación de relatos en la que se revela una vida hecha de contradicciones, verdades a medias, mentiras necesarias y giros inesperados.
Con una originalidad desbordante, Majareta es una obra que hace de la oralidad y del humor su manera de llegar al corazón de esos tormentos que a veces arrastramos durante toda una vida. La nueva novela de Juan Manuel Gil es profundamente divertida, única y vibrante hasta la última página, y nos adentra en esa luminosa ficción que nos permite desentrañar la oscura realidad.
9. En nombre en el muro, de Hervé Le Tellier. Editorial Seix-Barral.
Yo no fui amigo de André Chaix, ¿y acaso podría haberlo sido, cuando no nos une casi nada? Solo un nombre en el muro.
Chaix fue un resistente, un maquis, un joven con una vida tan breve como la de tantos otros.
Yo no sabía nada de él. Pregunté a la gente, recopilé fragmentos de una memoria colectiva, me hice una idea de quién había sido. Durante mis investigaciones, descubrí muchas cosas por casualidad, casi de milagro, y enseguida supe que quería contar su historia. Seguramente, todas las vidas tienen algo de novela. Pero algunas más que otras.
Han pasado ochenta años desde su muerte. Aunque viendo cómo va el mundo, no
tengo duda de que hay que seguir hablando de la Ocupación, del colaboracionismo
y del fascismo, del rechazo del otro hasta su aniquilación. Este libro da voz a
los ideales por los que André Chaix murió y se cuestiona nuestra naturaleza
profunda, ese deseo de pertenecer a algo más grande que nosotros, que conduce a
lo mejor y a lo peor.
10. Miss Merkel. Asesinato en terapia de grupo, de David Safier. Editorial Seix-Barral.
Angela Merkel está deprimida. Al escribir su autobiografía comprende que
dejó problemas sin resolver y la convencen para que acuda a terapia de grupo.
Sin embargo, tras la primera sesión su terapeuta, el doctor Fenstermacher,
salta por los aires en una explosión en su casa flotante. Esto curiosamente
mejora mucho el ánimo de Angela: por fin puede volver a investigar porque
aunque el inspector habla de accidente, ella ve indicios de asesinato. Lo que
sí que no se esperaba es que las sospechas recaigan sobre ella.
11. La última actriz, de Tamara Tenenbaum. Editorial Seix-Barral.
Aunque su sueño siempre fue convertirse en actriz, Sabrina terminó por estudiar Artes. Empujada por Gabriel, su director de tesis y amante, decide investigar las huellas del teatro judío en Argentina, que vivió su época dorada desde los años 30s a los 50s del siglo pasado y que convirtió al país en un foco cultural mundial. Su primer paso será hablar con Jaim, un viejo profesor que le sugiere revisar los restos de los archivos de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), la aseguradora que sufrió un atentado terrorista en 1994 en el que murieron 85 personas y 300 resultaron heridas. «Fue en ese momento que decidí que yo me iba a dedicar a ese pasado. No es que me llamara la atención ese mundo, no más que cualquier mundo: lo que me convocaba era que hubiera desaparecido».
La investigación resulta ser mucho más complicada de lo que parecía porque la mayoría de los documentos volaron con aquella bomba. Hasta que un coleccionista le ofrece una caja y allí descubre el diario de Jana, una actriz del teatro ídish en la Buenos Aires de mediados de siglo. Su figura es una suerte de espejo mágico para Sabrina. Seguir sus huellas se vuelve una obsesión y todo lo demás —su familia, su carrera académica, su relación con Gabriel— pasa a segundo plano.
En La última actriz, Tamara Tenenbaum demuestra una inteligencia narrativa
excepcional. Con dos personajes femeninos perturbadores y una trama tan elusiva
como hipnótica, esta novela trata acerca de ser mujer, del deseo y la
realización, del mito judío del díbuk y la posesión del cuerpo, de la tradición
y la modernidad, de la ciudad de Buenos Aires y de la búsqueda de una clave
existencial entre un montón de papeles quemados.
12. Cesárea, de Hanna Nordenhök. Editorial Seix Barral.
En Liltuna, una remota finca rural de la Suecia del siglo XIX, el doctor
Eldh, un renombrado obstetra, mantiene a una joven llamada Cesárea como un
trofeo: fue el primer bebé que trajo al mundo mediante la incisión quirúrgica
de la que ha recibido el nombre.
Desde su nacimiento la niña vive
una existencia marcada por la vigilancia y el castigo, el abuso y el encierro,
y por sus encuentros con los enigmáticos habitantes y visitantes del lugar.
Ante la posibilidad de emprender una vida diferente, tendrá que enfrentarse al
hecho de que nadie le ha enseñado a ser libre.












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