Título: Maximilien Heller
Autor: Henry Cauvain
Editorial: d'Epoca Editorial
Año: 2015
Nº de páginas: 201
ISBN: 978-84-943634-1-2
Del autor:
Henry Cauvain (1847-1899)
llevó una doble vida como alto funcionario y escritor. Su carrera como
novelista comenzó con la obra que nos ocupa, «Maximilien Heller», publicada por
primera vez en 1871, que obtuvo un éxito considerable y fue reimpresa
repetidamente en años posteriores.
Seguidamente publicó una
serie de novelas históricas entre las que destacan «Le chariot d'or» (1875),
«Le Roi de Gand» (1877) y «Le Grand Vaincu» (1883); y escribió, así mismo,
otras novelas de misterio entre las que podemos destacar «Un cas de folie»
(1882) y «La Main sanglante» (1886).
Cauvain también colaboró
con varios periódicos a lo largo de su vida, aunque su actividad principal
siempre fue la de alto funcionario de Hacienda, carrera que concluyó como
tesorero general en Annecy y Evreux. Murió en Lausana en 1899, a los 52 años.
Su detective privado,
Maximilien Heller, prefigura el personaje de Arthur Conan Doyle, «Sherlock
Holmes».
Sinopsis:
Imaginemos la larga
silueta de un joven. Es un detective privado prodigiosamente dotado para la
observación y la deducción lógica, misántropo, adicto a las drogas y experto en
química y en las ciencias forenses de la época. Así mismo, es un gran maestro
en el arte del disfraz y sus audaces hazañas son narradas por su amigo y
confidente, un médico. Otro doctor aterroriza y fascina por igual a nuestro
héroe. El joven se ve involucrado en un caso de asesinato cuando su vecino,
Jean-Louis Guérin, es acusado de haber envenenado con arsénico a su señor, el
banquero Bréhat-Lenoir.
Contrariamente a las
apariencias, este retrato no es el de Sherlock Holmes, ni tampoco nos referimos
al Dr. Watson o al Dr. Moriarty. El retrato describe al héroe de la novela «Maximilien
Heller», publicada en Francia en 1871, casi dos décadas antes de que vieran la
luz las primeras investigaciones de Sherlock Holmes en 1887.
Opinión:
Antes de reseñar propiamente la novela que nos atañe, debo elogiar doblemente el
gran trabajo de la Editorial dÉpoca, por un lado porque ofrece al lector una edición muy cuidada de sus novelas, me atrevería a decir que es la editorial que más cuida sus ediciones del panorama actual español, y por otro lado, por recuperar para los lectores clásicos universales principalmente de finales del siglo XVIII, XIX y principios del XX.
Maximilien Heller, está editada dentro la
Colección Misterio dÈpoca, y se publicó en 1871. La
edición está ilustrada por Iván Cuervo y contiene una
introducción magnífica de la mano de Susanna González y Rosa Sahuquillo, que es una clase magistral sobre los orígenes y las diferentes ramas de la novela detectivesca.
La novela consta de
dos partes, la primera parte contiene 17 capítulos y está narrada en primera persona por el Dr. Jules, que visitó a Maximilien en su casa, y la segunda parte contiene 14 capítulos y está formada principalmente por las cartas escritas por el protagonista, además contiene un epílogo.
Maxilimien, es un joven abogado y filósofo afincado en París, que se encuentra aparentemente enfermo, su mente no le deja en paz, bulle continuamente, tiene los ojos grandes, largos cabellos, nariz pronunciada y aire melancólico. Cuando el Dr. Jules le visita, parece que está moribundo, pero Maximilien renace de sus cenizas al verse involucrado en un caso de asesinato cuya resolución por parte de la policía no acaba de convencerle. Así, se convierte en un detective camaleónico que busca la justicia, acompañado del Dr. Jules, y que sin duda
va a recordarnos al mítico Sherlock Holmes y Dr. Watson.
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| Estatua de Sherlock Holmes en Baker street (Londres) |
Aquí nace la controversia, muchas son las similitudes entre Maximilien y el personaje archiconocido de Doyle, pero no podemos asegurar al 100% que Doyle se hubiese "inspirado" en el libro de Cauvain, sin embargo, sin entrar en polémicas, lo que es indudable es que
el personaje de Cauvain debe ser valorado y tenido en cuenta por la historia.
He encontrado en
Maximilien Heller una novela exquisita, que te hace pensar, que sorprende al lector, que te inmiscuye en la investigación de manera excepcional, con toques góticos y con una narrativa que se hace muy amena.
Valoración: 9/ 10 Sobresaliente